Localización
Desde la garganta, puerta de entrada a la comarca de los Oscos, se abre a nuestros ojos un paisaje, de infinitos verdes, que desciende por la vertiente norte de la sierra del Candal y de la Bobia hasta adentrarse en el mar, claramente visible en el horizonte.
Desde otra mirada, podemos contemplar toda la belleza que renace con nosotros, mañana tras mañana, haciendo más extraordinaria, si cabe, la suerte de despertar. La vaca, afortunadamente, todavía no es ajena a esa belleza.
Desde Vegadeo se abre paso el río Eo formando uno de los enclaves más bellos de la Costa Norte: La Ría de Ribadeo. Esculpida entre Asturias y Galicia extiende sus brazos hacia el mar acariciando, de un lado, la histórica villa de Ribadeo y, del otro, los no menos hermosos y enigmáticos pueblos de Castropol y Figueras.
Fotos: Pablo López





